miércoles, 30 de enero de 2008

Eva y El Genio Albert Einstein

Fragmento:
Gastón y Plinio se sientan a la entrada del inmenso corredor blanco; están un poco tristes cuando son sorprendidos por la figura grácil, espigada de un ser que al parecer hoy mucha prisa. El viste un traje verde con olor a montaña, a bosques infinitos misteriosos, a pinos y naranjos. En su mirar profundo se asoma la sabiduría, además tiene orejas llamativas, muy finas puntiagudas y una tierna sonrisa ilumina su rostro marcando dos hoyuelos en sus mejillas coloradas. Lleva largo cabello de seda anaranjada recogido en el cuello. En su hombro derecho cuelga un arco de oro y en su cinturón brillan muchas flechas doradas.
-Hola ¿Cómo están ustedes? Dice: Veo que sorprendidos por mi aparición, mi nombre es “Elfo Lector” soy tu propio reflejo un Elfo algo travieso de noble corazón. Y sin mas explicaciones desapareció como un rayo del luz ante la mirada asombrada de Gastón y Plinio.
“Vas marcando tus pasos con cuidado, igual que las panteras al acecho, claro que a ti, amigo Elfo Lector no es fácil ignorarte, porque impregnas el aire con tu aroma de pino y de naranjo”. El primero en notar tu compañía, fue sin duda Minino, que entre suaves maullidos se acerca a saludarte.
Habían recorrido un pequeño trayecto, cuando encontraron a una multitud estática en silencio, con túnicas muy blancas y mirada perdida, como si fueran estatuas vivientes, con el alma enferma. Son los dolientes que se congregaron en la plaza de Sri Lanka, cuando la tragedia del tsunami, llenó de luto a tantas familias. Su gesto de dolor, ha quedado grabado en las páginas tristes del universo. Allí entre los seres vestidos de blanco, flotando en el ambiente hay una voz muy dulce que se interna en el tiempo, es el llamado de una mujer joven, en busca de una niña que tiene un nombre bello: -¿En dónde estás pequeña mariposa? Repite la insistente voz de una doliente madre, en busca de una niña que hace muy pocos días cumplió ocho años.
Elfo Lector se seca las mejillas con la manga abultada de su verde camisa, el aroma de pino y de naranjos se ha perdido al marcharse su sonrisa. Su llanto huele a flores deshojadas, a rosas blancas y lirios morados, a nardos perfumados y azucenas, a sahumerio de sándalo y canela”.
Al pasar el trayecto donde se encuentra la gran multitud, se despliega una alfombra de siete colores, en el horizonte azul. Parece una extensión del arco iris que ilumina el camino de nuestros amigos.
Elfo Lector tu eres hechizado por la hermosa visión, sonríes complacido y de un mágico salto, alcanzaste al amigo Albert Einstein el gentil personaje visionario, científico, algo tímido, quien hace muchos años, dijo ser un viajero solitario que anhela cabalgar sobre rayos de luz.
albert einstein genio eva luz
Marta Lilián Molano L
eva genio luz
Si desea adquirir el libro Eva y El Genio de la Luz haga clic el siguiente enlace:
eva genio luz albert einstein
eva genio luz albert einstein Eva Y El Genio De La Luz
Para conocer otros libros de la misma autora visite:
eva luz genio albert einstein

No hay comentarios: